Decía Iker la semana pasada lo siguiente, explicando su bajón (mental, supongo):

“Con todo lo que se habló todos somos humanos y la cabeza se nos va un poco, más tras el éxito del pasado verano. Aguanto el chaparrón y cuando las cosas salen bien no presumo de que he vuelto. El elogio muchas veces debilita”.

Hace tiempo q le hice un hueco al 1 blanco en mi corazón y espero no tener que echarle. No se, me consolaré de momento pensando que esa ida de olla también explica lo que he leido hoy. Tiene cojones el asunto.