No sabemos cuál será la próxima vez en la que podamos mirar Europa desde arriba, así que estamos obligados a disfrutarlo. De momento, gozemos con la cara de Bastian Schweinsteiger mientras los chavales le vacilan haciendo la conga a su alrededor. Y es que es lo que hay, Schweini, ésta es para nosotros y no la pensamos soltar hasta dentro de cuatro años. Conformáte con tu novia, porque esta copa se mira y no se toca…











No comments
Feed de los comentarios de este artículo