No es Pedja una persona que despierte en mi demasiada simpatía, la verdad. Me hubiera gustado mantenerle en mi memoria únicamente por su gloriosas temporadas como jugador blanco, sin que este recuerdo fuera ensuciado por su lamentable labor como… ¿de que carajo se gana el sueldo?. Por ello, suelo recurrir con bastante frecuencia a este video para no olvidar que aquella noche en Amsterdam me hizo el tipejo mas feliz del mundo. Por como luchaste con nuestra camiseta, Pedja y por nada mas, muchas gracias.