slavia_praga_354x215_es.jpgEchando un ojo anoche a los resúmenes de la jornada de Champions, una vez superada la erección por la mano de Casillas, encontré un gesto que me emocionó. Fue una de esas imágenes que de vez en cuando te recuerdan por qué amas este deporte. En estos días en los que el aficionado es maltratado por los que manejan los hilos de este negocio, no quiero pasar por alto el gesto del Slavia dePraga en Londres. Ver a todo un equipo arrodillado pidiendo perdón a su gente, que se había chupado 1.300 km, pues como que te llega.

Uno está demasiado acostumbrado a ver a sus jugadores esconderse de la prensa y público tras cualquier derrota y más si te acaban de enchufar 7 chirlos. Nosotros hemos tenido la suerte de acompañar al Real y a la Roja por muchos estadios y la verdad es que nunca he pedido a los jugadores que se disculparan tras perder. Me siento, sin embargo, con el derecho de exigirles, al menos, un agradecimiento por el esfuerzo que haces al viajar para que no esten solos al saltar al campo. Es cierto que nadie te obliga a viajar. Gastas tu dinero y tiempo en tu equipo porque quieres, porque lo amas, pero no nos olvidemos de que todo esto funciona gracias a nosotros. Y nosotros somos todos los que pagamos por ir al campo, por el pay per view, por las camisetas y, en resumen, los que hacemos que fluyan los millones de euros que acaban en los bolsillos de agentes, directivos y jugadores. Por eso se agradecen gestos como el del Slavia de Praga. Cracks.