Ha sido por mi hermano. Bueno, por él y por unos aficionados del Olympiakos que se ha encontrado en la calle Goya. Tras mucho tiempo detrás de esto de abrir un blog, necesitaba un último empujón y ellos me lo han dado. Lo mio, de ésto os daréis cuenta muy pronto, no es escribir. Mis disculpas. Supongo que no he empleado el tiempo que debía en leer ni en inventarme historias delante de un papel. La mayor parte de mis 30 recién cumplidos años se los he regalado al futbol. Es así. Bien o mal, he gastado mi tiempo libre en El deporte y no se me ocurre una forma mejor de haberlo hecho. Decía Jorge Valdano que “el fútbol es una excusa para ser feliz”. Afortunadamente no he necesitado el fútbol para alcanzar mi felicidad, pero mis sentimientos mas intensos los he vivido en un campo de fútbol. Y es con el objeto de compartir la alegría que nos proporciona cada día esta pasión, con la que se abre este blog.

Cada domingo y algún que otro miércoles que nos regalan, tengo la suerte de acudir a mi único Templo acompañado de un grupo de amigos con los que comparto este amor a la Camiseta Blanca. Me siento afortunado por haberles encontrado y poder rodearme de su Madridismo cada partido y, sobre todo, cada previo. Ellos saben quienes son y aprovecho este post para agradecerles cada risa y cada lagrima que hemos compartido. Sin ellos, nada sería igual. Siempre Real.